sábado, 8 de octubre de 2011

EL AMOR ... !



¡El AMOR ! Es el ala que DIOS ha dado al alma para que pueda subir hasta Él.
(Michel de Montaigne)

jueves, 6 de octubre de 2011

PARA TÍ ....

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.





No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".






Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ellas.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de esta y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.

Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.

La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.






Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.

Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
"Que este año sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños".





Yo no te quiero por lo que tú eres, sino por lo que yo soy cuando estoy contigo.
Nadie merece tus lágrimas, y quien las merece seguramente no te hará llorar.
Si alguien no te ama como tú desearías, eso no quiere decir que no te ame con toda el alma.
Un verdadero amigo es el que sostiene tu mano y toca tu corazón.
La peor forma de sentir la ausencia de alguien, es la de sentarse a su lado y saber que no será jamás para ti.
No dejes jamás de sonreír incluso si estás triste porque no sabes quién podrá enamorarse de tu sonrisa.
Puede ser que, para el mundo, tú no seas más que alguien, pero para alguien tú eres todo el mundo.
No pierdas el tiempo con alguien que no está disponible para pasarlo contigo.
Sé una persona mejor y asegúrate de saber quién eres tú antes de conocer a alguien y de esperar a que él vea quién eres tú.


martes, 4 de octubre de 2011

UNA REFLEXIÓN....


Tratemos de evitar todos esos pensamientos que nos angustian, queriendo comprender todo lo que nos pasa, no arruinemos los planes de Dios queriendo imponerle nuestras ideas, dejemos a nuestro Padre Dios que actúe en nuestras vidas.

Entreguémonos con completa confianza y dejemos nuestro futuro en sus manos, nos irá mucho mejor:

JESÚS, YO CONFÍO EN TÍ !!!

EL DIAMANTE INTERIOR



A veces resulta difícil conocer y aceptar los diversos aspectos de nosotros mismos. A menudo hay fragmentos que deseamos ignorar o rechazar.

Aceptar verdaderamente todas las partes de nosotros mismos tal como somos nos permite crear un clima en el que puede tener lugar la transformación.

Una forma de pensar en nosotros mismos es considerarnos como diamantes, dotados de numerosas facetas destinadas a reflejar la luz.

Cada uno de nosotros es un diamante único y especial. No hay nadie más como nosotros.

Al ser buenos amigos de nosotros mismos, necesitamos explorar todas nuestras facetas y valorarnos con realismo al observar cada uno de los aspectos de nuestro ser.

Cada faceta, por oscura que pueda parecer, reflejará la luz con claridad cuando esté completamente limpia de viejas heridas, creencias y pautas.

Se necesita tener una gran paciencia y valor para celebrar aquellas facetas que reflejan libremente la luz de nuestro yo superior, y para empezar a curar suavemente aquellas otras que han sido negadas porque se han visto nubladas y obstruidas.

Para contribuir a interiorizar el símbolo de ti mismo como un diamante, cierra suavemente los ojos e imagina que te encuentras al borde de un lago.

La superficie está absolutamente en calma, como un espejo.
Un pequeño punto de luz empieza a reflejarse a partir del agua y pronto se transforma en una luminosidad hermosa y trémula, como si miles de brillantes diamantes bailotearan sobre la superficie del lago.

Visualiza la luz que se expande para incluirte a ti. Siéntete a ti mismo y todo el lago como un solo y enorme diamante que refleja la luz y el amor a tu alrededor, hasta que abarque a ((tu familia,)) ((tus amigos)) y finalmente, a todo el mundo, en su globalidad."
y lo mas importante
((a ti mism@))

Que La Luz Me Los Guie Siempre
Por El Diamante Purificado
DIOS
Pero Recuerden Tenemos Que Ir Puliendo
El Diamante

Se los comparte de corazón !!!

Desconocido El Autor

viernes, 30 de septiembre de 2011

A MI HIJA MELISSA



Habla contigo, cuando busques hablar con otro. Cuéntate a ti misma lo que piensas, lo que siente tu corazón, lo que quieres hacer. Sonríete, aunque nadie te mire y a nadie puedas mirar. Precisamente por esto; para que seas tú quien reciba ese precioso regalo.
Ayúdate a encontrarte bien contigo misma, a gustarte más, a quererte más. Esto no es egoísmo, es un deber... SÉ TU MEJOR AMIGA!!!! Si aprendes a serlo, nunca estarás sola, nunca te faltará compañía ni ayuda. Necesitarás algunas veces la ayuda de los demás; pero necesitarás siempre y mucho más la ayuda de ti misma.
(Miguel Bertrán Quera)

BUENOS DÍASSSSSSSSSS!!!



Hace mucho tiempo que no colocaba un mensaje en el blog, pero aquí estoy con una linda frase para reflexionar.


"No malgastemos nuestras energías intentando cambiar a los otros. Si sólo nos esforzamos por comprenderlos y amarlos, los ayudaremos a que cambien".
(René Juan Trossero

jueves, 8 de septiembre de 2011

SIEMBRA EL AMOR



La vida es un jardín; lo que siembres en ella, eso te devolverá.
Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más bellas.
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, es una simiente.
Cada una tiene en sí el poder vital y germinativo.

Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón de los hombres y vigila su futuro.
Procura además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos y no produzca espinas y cizañas que dejen estériles las almas.

Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra, traerá frutos de gozo.
A menudo sembrarás llorando, pero ¿quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?

No tomes las tormentas como castigos.
Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir.
Y cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas.

¿Rompió el alba y ha nacido el día?, salúdalo y siembra.
¿Llegó la hora cuando el sol te azota?, abre tu mano y arroja la semilla.
¿Ya te envuelven las sombras porque el sol se oculta?, eleva tu plegaria y siembra.

Si eres niñ@, siembra, y tus propias manos recogerán el fruto.
Si ya eres viej@, las manos de tus hij@s recogerán la cosecha.

Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, fructificará según como lo siembres.
Ve y arroja el grano, ve abriendo el surco y siembra.
Y cuando llegue el atardecer de tu vida, enfrentarás la muerte con los brazos cargados y una amplia sonrisa, como el sembrador que, dejando la mancera al terminar el día, se acerca cargado y sonriente a la dulce cabaña donde lo espera la amada esposa y la sabrosa cena.

Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente.
Procura, siempre: "una siembra de amor".

✿•*¨`*•. (¯`v´¯) (¯`v´¯) .•*¨`*•✿
. . . ✿•*¨`*•.¸(¯`v´¯)¸.•´*¨`*•✿ . . .

Gracias querida amiga Rita!!!, gracias por compartir tan bello mensaje, aquí lo tienes ahora en el Blog dedicado a mi adolescente hija Melissa, es un gran consejo para ella y muchos jóvenes de hoy. Gracias corazón, te quieroooooo♥

viernes, 2 de septiembre de 2011

POR QUÉ TANTA PRISA?



En la película "La mujer del obispo" hay dos personajes que toman un taxi y le dicen al conductor que los lleve a su destino por vías secundarias, para así poder disfrutar del paisaje nevado.

El taxista contesta que le encanta encontrar dos personas que saben a dónde van y no les importa demorarse en el camino, porque la mayoría de las personas que suben a su taxi no sólo no tienen la menor idea a dónde quieren ir, sino que, además, llevan una prisa terrible.

Pensemos en el verbo correr, no es cierto que ya hay algo en sus sonidos que nos pone nerviosos. ¿Por qué tenemos que correr siempre? Si llegamos tarde, pidamos a los ángeles que allanen el camino y procedamos a paso natural, acabaremos por descubrir que llegamos a tiempo.

Cuando vamos corriendo, no percibimos lo que nos rodea y nos aislamos de las cosas. Es bueno saber dónde estamos, a dónde vamos y por qué.

Así pues, vayamos despacio, tomemos aire y sintamos la vida a lo largo del camino. Pidamos a los ángeles que nos ayuden a tomarnos todas las cosas con tranquilidad.

QUÉ DISFRUTEN DE ESTE GRANDIOSO DÍA !!!!
LLUVIA DE BENDICIONES A TODOS LOS QUE VISITAN MI BLOG !!!


QUÉ ES VIVIR?



Vivir, es vibrar cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación de DIOS que nos rodea.

Vivir, es entender que cada minuto que transcurre no volverá!

Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.

Vivir, es aprender más cada día, es gozar los momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia, es escuchar en silencio la palabra del ser amado, es perdonar una ofensa, es sentir la presencia del otro, es besar con amor a quien nos ama.

Vivir, es contemplar apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.

Vivir, es comprender al amigo ante la adversidad y tener la capacidad de regocijarme ante sus triunfos y realización.

Vivir es sentir que nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma para amar.

Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

Vivir es aprender a convivir con el otro despertando su persona como obra de DIOS. Vivir es mirar a DIOS con corazón abierto reconociéndolo como SEÑOR y REY.

Autor anónimo

domingo, 28 de agosto de 2011

TODO PASA



Hay personas que creen que las cosas deben durar para siempre. No entienden que si la vida no dura para toda la vida, las cosas que la vida contiene, tampoco pueden durar para toda la vida.

También estas personas suelen vivir como si no tuvieran memoria, no recuerdan que hubo situaciones en la vida que empezaron, que terminaron; no recuerdan que en algún momento un padecimiento fue tal, y luego dejó de serlo. Y entonces, sucede que muchas personas viven determinadas situaciones de sus vidas como una catástrofe, como algo que nunca va a pasar, como si ese dolor viniera y se instalara para siempre, como si no pudieran recordar que alguna vez pasaron por algo similar o por un dolor semejante y esto también pasó.

Cierta vez, había un pintor, muy enamorado de una mujer. De tal forma estaba enamorado, que ella era continuamente su inspiración. Amanecía con los ojos encendidos de Amor, y cuando la miraba a su lado, renacía cada vez el deseo de pintar. Sus colores se encendían por la belleza de sus sentimientos.

Un día, cuando el sol comenzaba a iluminar su atelier, despertó y vio que su mujer, aquella mujer a la que tanto amaba, ya no estaba a su lado. Bueno, no era costumbre de él esa situación, así que se levantó y empezó a buscarla.

Sobre la mesa encontró una carta que decía: “Me voy, y ya no voy a volver nunca más, he dejado de quererte”.

Creyó que enloquecía, desesperó, comenzó a tirar cosas contra las paredes y se sumió en la más profunda de las depresiones de un momento para el otro. Empezaron a pasar las horas, y también los días, y no comía, y no tomaba agua, y no vivía………. Y cuando ya su cuerpo empezaba a debilitarse gravemente recordó que había un monje, no muy lejano, en un monasterio, que había conocido de niño y que siempre tenía una respuesta para cada cuestión que él le planteara.

Y con poca fuerza, pero con un hábito de vida, tomó un tren que lo llevó a aquella vieja estación. Cuando bajo, caminó hasta el monasterio y cuando entró a los jardines de aquel lugar, vio de espaldas, caminando, a aquel monje; lo reconoció por su andar, sí a penas lo vio. Se acercó a él presuroso, y cuando estuvo allí, con su barba crecida, con sus ojos decaídos, con su pelo desgreñado, se puso adelante del monje a quien le resultó un rostro algo conocido, pero muy desdibujado.

Le contó su historia, le contó de su dolor, le contó de su pérdida, le contó desesperadamente de su ansiedad por recuperar a aquella mujer, y de su desesperación por sentir que ya no volvería nunca más. Y cuando le hubo contado todo esto, esperó una respuesta, ávido, con la necesidad de aquel que no tiene otra opción en la vida que la que va a escuchar. El monje lo miró a los ojos, puso una mano sobre el hombre de aquel desvalido pintor, y le dijo:
- Esto También va a pasar.

Desconcertado por esta respuesta, no encontrando que ella le sustentara nada del dolor que sentía, se alejó, ya con el pensamiento dirigido hacia la mismísima muerte. Tomó aquel tren, llegó a la estación de su pueblo, y cuando bajó por las escaleras, se topó intempestivamente con una Mujer, a la que se le cayeron las pertenencias en ese encuentro, por ese choque; ambos se agacharon a levantar las cosas, y cuando se miraron, quedaron perplejamente enamorados.

Nunca se habían visto en la vida, pero sintieron como si se conocieran desde siempre. Y desde ese momento, desde ese preciso instante, no se separaron nunca más.
Y él entonces, una mañana también, comenzó a comprender lo que aquel monje le había dicho. Y entonces sintió el deseo, la obligación de volver a verlo y de contarle todo y decirle cuánta razón tenía. Así que tomó aquel tren, llegó a aquella vieja estación, entró por los jardines del monasterio, y fue en busca de aquel hombre.

Y cuando lo encontró, con desesperación, ya sin barba, ya con los ojos llenos, colmados de amor, le contó toda esta historia, le contó de la sabiduría que ese monje tuvo cuando le dijo aquello que él no pudo comprender, y espero al terminar ávidamente una respuesta. El monje lo miró a los ojos, puso una mano sobre su hombro y le dijo:
- Esto También va a pasar.

Uno no debe sumirse en la peor de las sensaciones y de las desgracias cuando pierde algo, ni tampoco en la mayor de las euforias cuando la conquista, porque las cosas en la vida………como la vida misma, SIEMPRE PASAN.

Extraido libro Decisiones.