domingo, 27 de noviembre de 2016

sábado, 5 de noviembre de 2016

viernes, 4 de noviembre de 2016

PARA REFLEXIONAR... "LOS CIEN DÍAS DEL PLEBEYO"

Una bella princesa estaba buscando consorte. Nobles y ricos pretendientes llegaban de todas partes con maravillosos regalos: joyas, tierras, ejércitos, tronos. Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo que no tenía más riquezas que el amor y la perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo: Princesa, te he amado toda la vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor. Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas. Esa será mi dote. La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar: Tendrás tu oportunidad: si pasas esa prueba, me desposarás. Así pasaron las horas y los días. El pretendiente permaneció afuera del palacio, soportando el sol, los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente súbdito siguió firme en su empeño sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, que con un noble gesto y una sonrisa aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas, se hicieron apuestas y algunos optimistas comenzaron a planear los festejos. Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona salieron a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, pero cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la princesa, el joven se levantó y, sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar donde había permanecido cien días. Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa: ¿Qué te ocurrió? Estabas a un paso de lograr la meta, ¿por qué perdiste esa oportunidad? ¿Por qué te retiraste? Con profunda consternación y lágrimas mal disimuladas, el plebeyo contestó en voz baja: La princesa no me ahorró ni un día de sufrimiento, ni siquiera una hora. No merecía mi amor. Cuando estamos dispuestos a dar lo mejor de nosotros mismos como prueba de afecto o lealtad, incluso a riesgo de perder nuestra dignidad, merecemos al menos una palabra de comprensión o estímulo. Las personas tienen que hacerse merecedoras del amor que se les ofrece.
El merecimiento no siempre es egolatría sino dignidad. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta él ultimo rincón, cuando perdemos la vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión. Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, desinterés o ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos hiere, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. La cosa es clara: si no me siento bien recibido/a en algún lugar, empaco y me voy. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera. No hay vuelta de hoja: en cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin "mala intención", puede que te merezca pero no te conviene. Retirarse a tiempo con la satisfacción de haber dado lo mejor de nosotros mismos no tiene precio!

jueves, 3 de noviembre de 2016

No te detengas en el camino, SIGUE adelante..

No te detengas en el camino! No importa cuántas veces hayas caído, sino... Cuántas veces te has levantado!!! Lleva en tu mente la certeza de que cuando una puerta se te ha cerrado Otra mas grande te espera abierta al final del camino! Cuando sientas que las fuerzas te abandonan, recuerda otras veces, que sí estuviste sin ellas, y milagrosamente las cosas se solucionaron! Y todo esto porque actuaste bien y con la conciencia limpia, pero Sobretodo porque... ¡Dios Estaba Contigo! Redobla tu fe y con ella alienta tu esperanza en la Seguridad de que el mañana será mucho mejor. Arriba ese Ánimo!!! Sigue adelante con la vista al frente y el paso firme, que nada te detenga! No combatas con nadie, pues tu mejor triunfo será aquel que logres sin combatir! Sigue a Dios por todas partes y no tendrás temor en tu vida, ni correrás ningún peligro. Con Disciplina vencerás! Con Sinceridad triunfarás! Con Coraje te salvarás! Camina resuelto con elpaso firme como el tren que retumba por las vías, como el relámpago que relumbra antes de avisarte! Lucha por cambiar a tu enemigo, y conviértelo en tu amigo. Ayuda a tus amigos a luchar, sin hacer ver que tú eres el maestro, sino aumentándoles su propia iniciativa. No desmerezcas al que no es inteligente, préstale atención y ayúdale a incrementar sus propias fuerzas. Practica el arte del amor, avasallando la fuerza de tus enemigos. Frente al amor perderán su odio, y la victoria sobrevendrá sola porque tú no has peleado. El odio es vencido siempre por el amor Si mantienes la fuerza de tu corazón, podrás luchar cuantas veces sea necesario. Si sientes que disminuye, entonces, mantente en guardia, pues el más pequeño fallo te traería malas consecuencias. Trata de mantenerte al abrigo de Dios, y evita en lo posible un enfrentamiento. Triunfan aquellos que: Saben cuándo luchar y cuándo no, que saben discernir, y son visionarios. Si tus sentimientos, tu fuerza, y tu valor son mejores cada día y te conoces a ti mismo, conocerás a los demás. No discutas con aquellos que se esconden en la profundidad de las sombras y son expertos en el arte de la envidia. Tu vuela por elevadas cumbres de los cielos y cuando tengas que combatirlos, actúa como el águila , planea primero, y luego caes en picada, con la velocidad del rayo, que destruye la ignominia. No tengas miedo en reconocer que eres bueno y talentoso..., Eres hijo de Dios, Recuérdalo!! Él no está solamente en algunas personas, habita en todos y cada uno de nosotros. Haz que tu luz se irradie, y verás que ayudas a que otras personas hagan lo mismo. Si brindas amor a aquellos que te odian, comprobarás que ese amor te fortalece. Recuerda que todos dejarán una huella inconfundible en tu corazón. Descubre que hay suficiente bondad para creer en un mundo de paz. Una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa serán tuyos, todos los días de tu vida, Verás que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te siguen dando el Poder de Caminar por la Vida. Y no olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo. ANIMO!, SIGUE ADELANTE! que aprenderás DE CADA VEZ QUE TE LEVANTES!!!

miércoles, 2 de noviembre de 2016

HIJITA... ESTOY APRENDIENDO DE TI !!!

Te di la vida, pero no puedo vivirla por ti. Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender. Puedo dirigirte, pero no puedo responsabilizarme por lo que haces. Puedo llevarte a la Iglesia, pero no puedo obligarte a creer. Puedo instruirte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por ti. Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo. Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo. Puedo hablarte del respeto, pero no puedo evitar que seas irrespetuoso. Puedo aconsejarte sobre las buenas amistades, pero no puedo escogertelas. Puedo decirte que el licor es peligroso, pero no puedo decir No por ti. Puedo advertirte acerca de las drogas, pero no puedo evitar que las uses. Puedo exhortarte a la necesidad de tener metas altas, pero no puedo alcanzarlas por ti. Puedo enseñarte acerca de la bondad, pero no puedo obligarte a ser bondadoso. Puedo explicarte cómo vivir, pero no puedo darte vivir por tí. "Hay un período cuando los padres quedamos huérfanos de nuestros hijos." Es que los niños crecen independientemente de nosotros, como árboles murmurantes y pájaros imprudentes. Crecen sin pedir permiso a la vida. Crecen con una estridencia alegre y, a veces, con alardeada arrogancia. Pero no crecen todos los días, crecen de repente. Un día se sientan cerca de ti y con una naturalidad increíble te dicen cualquier cosa que te indica que esa criatura de pañales, ya creció! ¿Cuándo creció que no lo percibiste? ¿Dónde quedaron las fiestas infantiles, el juego en la arena, los cumpleaños con payasos? El niño crece en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil. Ahora estás allí, en la puerta de la discoteca esperando no sólo que no crezcan, sino que aparezcan...Allí están muchos padres al volante esperando que salgan zumbando sobre patines, con sus cabellos largos y sueltos. Y allí están nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas en las esquinas. Con el uniforme de su generación y sus incomodas y pesadas mochilas en los hombros. Acá estamos nosotros, con los cabellos canos. Y esos son nuestros hijos, los que amamos a pesar de los golpes de los vientos, de las escasas cosechas de paz, de las malas noticias y la dictadura de las horas. Ellos crecieron amaestrados, observando y aprendiendo con nuestros errores y nuestros aciertos. Principalmente con los errores que esperamos no se repitan. Hay un período en que los padres vamos quedando huérfanos de los hijos... ya no los buscaremos más en las puertas de las discotecas y del cine. Pasó el tiempo del piano, el fútbol, el ballet, la natación... Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas. Deberíamos haber ido más junto a su cama al anochecer para oír su alma respirando conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia, y a los adolescentes cubrecamas de aquellas piezas con calcomanías, afiches, agendas coloridas y discos ensordecedores. Pero crecieron sin que agotáramos con ellos todo nuestro afecto. Al principio fueron al campo, la playa, navidades, pascuas, piscinas y amigos. Sí, había peleas en el auto por la ventana, los pedidos de chicles, la música de moda. Después llegó el tiempo en que viajar con los padres comenzó a ser un esfuerzo, un sufrimiento, no podían dejar a sus amigos y primeros enamorados. Quedamos los padres exiliados de los hijos. "Teníamos la soledad que siempre deseamos..." Y nos llegó el momento en que solo miramos de lejos, deseando que escojan bien en la búsqueda de la felicidad y conquisten el mundo del modo menos complejo posible. El secreto es esperar... En cualquier momento nos darán nietos. El nieto es la hora del cariño ocioso y la picardía no ejercida en los propios hijos. Por eso los abuelos son tan desmesurados y distribuyen tan incontrolable cariño. Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto. Por eso, es necesario hacer algunas cosas adicionales, ANTES DE QUE NUESTROS HIJOS CREZCAN!!!! Así es. Los seres humanos sólo aprendemos a ser hijos después de ser padres, solo aprendemos a ser padres después de ser abuelos... En fin, pareciera que sólo aprendemos a vivir después de que la vida se nos va pasando... Felicidades a todas las que son Mujeres y Madres porque de ellas nace la vida y la perpetuidad de la especie en este hermoso planeta.

martes, 1 de noviembre de 2016

ME MEREZCO LO MEJOR... AHORA LO ACEPTO!!!

LO ÚNICO QUE NOS IMPIDE TENER LO BUENO EN NUESTRA VIDA ES QUE CREEMOS QUE NO NOS LO MERECEMOS. EN ALGÚN MOMENTO DE LA INFANCIA APRENDIMOS QUE NO NOS MERECÍAMOS ALGO, Y NOS LO CREÍMOS. AHORA ES EL MOMENTO DE DEJAR MARCHAR ESA CREENCIA. MENTAL Y EMOCIONALMENTE TENGO LO NECESARIO PARA GOZAR UNA VIDA PRÓSPERA Y LLENA DE AMOR. POR EL SIMPLE HECHO DE HABER NACIDO. ME MEREZCO TODO LO BUENO. RECLAMO Y AFIRMO MI BIEN. (LOUISE L. HAY)

lunes, 31 de octubre de 2016

PARA REFLEXIONAR...

La vida, no siempre te coloca a la gente que tu deseas conocer, algunas veces la vida nos pone en contacto con la gente que necesitamos ayudar, de la que debemos aprender, quien tiene que herirte, amarte o dejarte, para que gradualmente te vayas convirtiendo en esa persona que eres capaz de ser. Para que crezcas!, agradece entonces... a cada una de ellas.

sábado, 22 de octubre de 2016

sábado, 15 de octubre de 2016

miércoles, 5 de octubre de 2016